Miscelánea para cerrar esta semana. Una pila de discos a cuarenta y cinco revoluciones y cd-singles de bandas que tendrían muy diferente fortuna pero cada una de ellas interesante a su manera (en esa época). Entre los reseñados: Superchunk, Maddening Flames, Pulp, Garbage, Autechre, The Verve, Bluetones, The Amps, El Niño Gusano, Tindersticks...
Por cierto, Cuando Éramos Alternativos cumple mañana su primer aniversario...
Tanda de conciertos reseñados en diciembre de 1999, siendo la velada a destacar del mes la que protagonizaron Tindersticks y Arab Strap en el Palau de la Música a finales de octubre y que maravilló a Juan Cervera.
En un momento en el que Pavement habían despertado reacciones tibias a su último disco pero aún no habían anunciado su separación, Laura Sales da argumentos positivos para defender su validez en directo todavía (irrelevantes teloneros One Thousand One, según ella), algo que Joan Pons no puede hacer con Nine Inch Nails, así que se consuela con haber visto de teloneros a Atari Teenage Riot. Más suerte tuvo la noche que vio juntos a Hefner y a Baxendale en Apolo; y a Anna Ramos le gustaron más Mouse On Mars que Oval y así lo demuestra en una reseña sarcástica típica de ella, aunque aún mejor es lo que escribe sobre la visita en solitario de Chris Cornell. Port último, Félix Suárez dice de The Chemical Brothers por entonces que "el suyo es el mejor espectáculo de stadium dance que se puede ver".
Cuando tenía nueve años, me compraron mi primer Rockdelux, el Especial nº100. Lo pedí porque salía una pequeña foto de Madonna en la portada; no hace falta que diga que dentro no había más que una foto de su concierto en Barcelona en 1990 y basta. Identifiqué a R.E.M., Prince, Bowie y a The Sugarcubes, cosas que ya sonaban a veces en casa. En el resto de páginas me perdí entre un montón de nombres que no podían decirme nada. Dos años después, me compré un par de números más por las portadas: Björk y PJ Harvey, artistas que me empezaban a entusiasmar y que hicieron de puente para que se abrieran mis perspectivas y conociera mucha más música a la que fui teniendo acceso como una pequeña hormiga en los tiempos pre-internet. Ese afán voraz por descubrir y conocer, me llevó a la búsqueda de discos descatalogados de grupos indies nacionales e internacionales que ya habían desaparecido (qué ilusión cuando los encontrabas todavía perdidos en alguna tienda, o cuando estaban listados en algún catálogo de venta por correo) y, hasta día de hoy, a buscar números atrasados de revistas como la misma Rockdelux, Ruta 66, Spiral o Factory, intentando empaparme de una época a la que llegué tarde y que me fascina. Entrevistas, reseñas de conciertos, artículos que hacían referencia al estado de la naciente escena musical indie del país... Mucho por leer y disfrutar. Y acordándome de lo difícil que lo tuve al no existir una hemeroteca decente en mi ciudad natal, voy a compartir aquí selecciones que personalmente encuentre significativas de todas esas publicaciones. Nostalgia, como decía una canción de El Regalo de Silvia.