Lo que se avecinaba al público madrileño a finales de 1983: noticias de esas que a veces se quedaban en rumores o en proyectos no realizados, pistas sobre bandas que supuestamente iban a comerse el mundo de las que nunca supimos... Una de breves con menciones a Dinarama, el Fary, Vodevil, Miguel Bosé, sellos independientes y sus ventas, Televisión Española...
Foto de Monaguillosh de Francesc Fábregas; foto de Alaska de Mariví Ibarrola.
The Smiths ocupan la portada del Rockdelux de este mes aprovechando la fecha del 25 aniversario de su separación para hacer balance de su legado. Hace casi veinte años, también mediante artículo de portada, se conmemoraba otro aniversario, el de la publicación de su primer single y la que era primera campaña seria (de las muchas que vendrían) de reedición de toda su discografía. Aún hay quien, quizás iluso, sospecha que seremos testigos de una reunión mil veces descartada por los que aparecen abrazados en la foto de portada.
La revisión firmada por Ricardo Aldarondo, organizando recuerdos y hechos en números y categorías, es excelente.
Supongo que todos hemos oído 'Perfect' en algún momento de nuestra vida. Es de esas canciones que forman parte de los grandes éxitos de la historia del pop de masas, de las que no faltaban en esas recopilaciones que anunciaban en la Teletienda de los 100 mejores temas de la década de los ochenta, recopilaciones llenas de one hit wonders. Fairground Attraction lo fueron sin duda. Tienen más discos de grandes éxitos con aspecto de producto para gasolineras que discos de estudio. Yo no supe qué aspecto tenían hasta la pasada Nochevieja, cuando aparecieron en unas imágenes de archivo de TVE.
El cuarteto que lideraba la escocesa Eddie Reader debutó en un momento favorable para que su pop suave calara en la misma audiencia que se sentía atraída por Carmel, Suzanne Vega o Everything But the Girl, pero después de este primer disco la cantante abandonó para emprender una carrera en solitario (aún hoy en activo) y el grupo intentó seguir publicando otro disco sin ella y sin repercusión. Jesús Rodríguez Lenin no habló con Reader pero sí pudo hacerlo con Mark E. Nevin.
Desde Gexto, una de las bandas que más revuelo armó (y más rápido) en la escena independiente estatal a principios de los años noventa. La unanimidad al respecto de la valía de El Inquilino Comunista, tanto en disco como en directo, no fue más que la certificación de una sólida reputación como banda que se habían labrado ellos mismos con pericia y buen hacer.
En 1996, tras un notable segundo trabajo que decepcionó un poco a los que esperaban váyanse a saber qué, el cuarteto publicaba su tercer y aún más polémico disco, el último hasta fecha de hoy. Discasto había sido grabado de manera doméstica (las fotografías que acompañan al texto son de la propia grabación) y aunque la experiencia fue para ellos muy satisfactoria por espontánea, el sonido no acabó de recoger del todo bien todas sus intenciones. Con Javier Lacasta hablan de todo el proceso.
Cuando tenía nueve años, me compraron mi primer Rockdelux, el Especial nº100. Lo pedí porque salía una pequeña foto de Madonna en la portada; no hace falta que diga que dentro no había más que una foto de su concierto en Barcelona en 1990 y basta. Identifiqué a R.E.M., Prince, Bowie y a The Sugarcubes, cosas que ya sonaban a veces en casa. En el resto de páginas me perdí entre un montón de nombres que no podían decirme nada. Dos años después, me compré un par de números más por las portadas: Björk y PJ Harvey, artistas que me empezaban a entusiasmar y que hicieron de puente para que se abrieran mis perspectivas y conociera mucha más música a la que fui teniendo acceso como una pequeña hormiga en los tiempos pre-internet. Ese afán voraz por descubrir y conocer, me llevó a la búsqueda de discos descatalogados de grupos indies nacionales e internacionales que ya habían desaparecido (qué ilusión cuando los encontrabas todavía perdidos en alguna tienda, o cuando estaban listados en algún catálogo de venta por correo) y, hasta día de hoy, a buscar números atrasados de revistas como la misma Rockdelux, Ruta 66, Spiral o Factory, intentando empaparme de una época a la que llegué tarde y que me fascina. Entrevistas, reseñas de conciertos, artículos que hacían referencia al estado de la naciente escena musical indie del país... Mucho por leer y disfrutar. Y acordándome de lo difícil que lo tuve al no existir una hemeroteca decente en mi ciudad natal, voy a compartir aquí selecciones que personalmente encuentre significativas de todas esas publicaciones. Nostalgia, como decía una canción de El Regalo de Silvia.