Siempre con una idea escondida en la manga para cualquier fecha conmemorativa, Rockdelux aprovechó en noviembre de 1994 y celebró su décimo aniversario como revista reduciendo su sección de discos a 10 novedades revisadas con el espacio que merecían. Y es que no eran discos cualquiera; más bien muy esperados, para bien o para mal: segundos álbumes de El Inquilino Comunista, Massive Attack o Suede; debuts de Portishead y Oasis; y retornos de figuras más o menos consagradas en el olimpo alternativo como R.E.M., Public Enemy, Steve Albini al frente de Shellac, Bob Mould al frente de Sugar y J Mascis al frente de Dinosaur Jr.
Nunca me gustaron Oasis; me caían mal (obvio, pensarán muchos) y sus canciones no me decían nada ("Wonderwall" era de las canciones a las que recurría el profesor de guitarra para enseñarnos algo actual y enrollado y daba pereza). No lo sé; no me gustaban sus caras, su arrogancia, y, a pesar de que los Beatles son una influencia muy importante para muchos de los artistas que admiro, cualquier banda que beba tan directamente de ellos estará destinada a dejarme frío porque nunca he disfrutado con los discos de McCartney y compañía. Aunque he de reconocer que en los años recientes ha sonado algún single en un lugar insospechado o ha aparecido un videoclip de su primer disco y no me ha parecido tan terrible como en su día.
A su chulería y vanidad, eso sí, le debemos grandes entrevistas como esta que firma Victor Lenore, al cual saludo desde aquí y felicito por esta entretenidísima narración de los hechos. Una acalorada conversación con un Liam Gallagher quizás acorralado ante el conocimiento de que Be Here Now no estaba a la altura de las expectativas por mucho que repitieran las consignas de siempre, de "mejor grupo del mundo" para arriba. Las indagaciones de Lenore no le hacen ninguna gracia y a punto está de arrearle con un bastón. ¿La última época en la que se pudieron permitir ir de bocazas y creer que tenían crédito absoluto para hacerlo?
Cuando tenía nueve años, me compraron mi primer Rockdelux, el Especial nº100. Lo pedí porque salía una pequeña foto de Madonna en la portada; no hace falta que diga que dentro no había más que una foto de su concierto en Barcelona en 1990 y basta. Identifiqué a R.E.M., Prince, Bowie y a The Sugarcubes, cosas que ya sonaban a veces en casa. En el resto de páginas me perdí entre un montón de nombres que no podían decirme nada. Dos años después, me compré un par de números más por las portadas: Björk y PJ Harvey, artistas que me empezaban a entusiasmar y que hicieron de puente para que se abrieran mis perspectivas y conociera mucha más música a la que fui teniendo acceso como una pequeña hormiga en los tiempos pre-internet. Ese afán voraz por descubrir y conocer, me llevó a la búsqueda de discos descatalogados de grupos indies nacionales e internacionales que ya habían desaparecido (qué ilusión cuando los encontrabas todavía perdidos en alguna tienda, o cuando estaban listados en algún catálogo de venta por correo) y, hasta día de hoy, a buscar números atrasados de revistas como la misma Rockdelux, Ruta 66, Spiral o Factory, intentando empaparme de una época a la que llegué tarde y que me fascina. Entrevistas, reseñas de conciertos, artículos que hacían referencia al estado de la naciente escena musical indie del país... Mucho por leer y disfrutar. Y acordándome de lo difícil que lo tuve al no existir una hemeroteca decente en mi ciudad natal, voy a compartir aquí selecciones que personalmente encuentre significativas de todas esas publicaciones. Nostalgia, como decía una canción de El Regalo de Silvia.